FISIOPATOLOGIA, DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO
DE LAS TENDINITIS EN EL DEPORTE
PRESENTACION
El
trabajo a continuación presentado, corresponde a una exhaustiva revisión
bibliográfica del problema de las Tendinitis que convencionalmente es abordado
en el paciente no atleta.
El
problema se agrava cuando el paciente que consulta es un individuo practicante
de alguna disciplina deportiva en el cual los mecanismos de lesión son bien diferentes,
los intereses frente a la práctica deportiva son muy importantes y las
implicaciones en el organismo son más complejas.
Se
analizan en primera instancia aspectos mosrfofisiológicos del tendón
fundamentales para la clara comprensión del problema, haciendo énfasis en la
alta incidencia de presentación del problema, para en una segunda instancia
plantear alternativas de clasificación de la patología. La descripción de la
fisiopatología permite hacer una correcta correlación de los eventos que se suceden,
lo cual aunado a la enumeración y explicación de los factores predisponentes
facilitarán el diagnóstico y la elaboración de un plan de tratamiento acorde
con la lesión. Finalmente se proponen pautas preventivas y se hace un abordaje
del manejo fisioterapéutico específico.
Se
pretende entonces la elaboración de un texto que sea útil en la aproximación
del profesional involucrado en el manejo de ésta patología, en el paciente
practicante de alguna disciplina deportiva, pues es un personaje que definitivamente
no puede ser manejado como la población promedio.
/.
INTRODUCCION.
El cuadro
clínico del proceso inflamatorio de un tendón ha tenido un incremento
espectacular en las últimas décadas. El número cada vez creciente de individuos
practicantes de alguna disciplina deportiva, sea de manera recreativa,
aficionada o competitiva es quizás en éste momento la causa más importante de
la alta incidencia de éste problema.
Estas
cifras también se explican en parte por el hecho de que cada vez son más los
pacientes que consultan al médico por un problema de ésta índole.
Dentro
del área de la Medicina del Deporte y más específicamente de la Traumatología
del Deporte, la lesión por sobreuso es el motivo de consulta más frecuente y a
la vez unos de los mayores problemas que se le plantean al médico desde el
punto de vista preventivo y terapéutico.
Pero si
bien es cierto que éste es un problema difícil, también lo es el hecho que en
las últimas décadas ha habido un aumento exponencial en el conocimiento de ésta
patología, gracias en parte a los aportes hechos por la Medicina Deportiva,
creando nuevas alternativas en el manejo de éste tipo de patologías y mejorando
ostensiblemente el curso de la enfermedad.
Se
pretende en éste articulo, revisar inicialmente los aspectos morfofisiológicos
más relevantes para la comprensión del problema, para posteriormente establecer
una definición, revisar los mecanismos causales más importantes y finalmente
analizar el cuadro clínico y el manejo médico y fisioterapéutico de las tendinitis.
//. ESTRUCTURA Y PROPIEDADES MECANICAS.
El tendón está compuesto primariamente por
elastina y colágeno, contenidos en una matriz gelatinosa de agua-proteoglicano,
siendo el colágeno el
70% del peso total del tendón.
El fibroblasto es la estructura encargada de
la producción de prolina, la cuál en presencia de una enzima, la prolina
hidroxilasa, de oxígeno y de ácido ascórbico, forma la hidroxiprolina. Este
compuesto de aproximadamente 100 aminoácidos, dispuestos en 3 cadenas
polipeptídicas enrolladas una sobre otra en forma de una triple hélice, es el
encargado de dar una alta resistencia al tendón. En los extremos de éstas
cadenas aparecen los llamados puentes transversos constituidos por moléculas de
tropocolágeno, compuestas por la unión de aldehidos procedentes de la lisina.
Estos elementos se organizan en un esquema
jerárquico para formar el tendón propiamente dicho.
Las fibrillas que constituyen la unidad
estructural y funcional del tendón, se extienden de un extremo a otro del
mismo. Estas a su vez son agrupadas y separadas en fascículos primarios por una
capa de tejido conectivo llamada endotendón, el cual contiene los vasos
sanguíneos y linfáticos y las terminaciones nerviosas sensitivas y
propioceptivas. Este posee además como función, permitir el deslizamiento entre
fascículos.
Los fascículos primarios son agrupados o
recubiertos por una delgada capa de tejido conectivo llamada el epitendón que
recubre en su totalidad al tendón, quedando su cara interna en contacto con el
endotendón.
Algunos tendones que en su trayecto tienen
contacto importante con estructuras vecinas, poseen una nueva capa de tejido
conectivo llamada el paratendón, la cual hace las veces de cubierta elástica.
Epitendón y paratendón son habitualmente llamados peritendón, el cual en puntos
de alta fricción es reemplazado por dos superficies sinoviales o bursa, con el
fin de disminuir el roce.
Desde el punto de vista mecánico, el tendón es
una estructura que permite un estiramiento máximo del 4% sin
sufrir lesión. En éste momento los puentes transversos se ponen tensos sin que
haya ruptura. Del 5%
en adelante comienzan a romperse éstos, produciéndose una lesión proporcional a
la tensión generada o al tiempo durante el cual se aplique la misma.
Con la edad los cambios más significativos que
se llevan a cabo en el tendón, consisten en aumento del contenido de colágeno,
empobrecimiento de la matriz de proteoglicano lo cual se traduce en disminución
de la elasticidad, disminución del contenido de agua hasta del 50% y
alteraciones del lecho vascular que dificultan el flujo sanguíneo y por ende el
suministro de oxígeno, desviando el metabolismo energético hacia la vía
anaeróbica.
Tenemos que considerar entonces el tendón,
como un tejido activo que tiende a mantener onstantemente un equilibrio entre
formación y degradación tisular. En la medida en que es más solicitado, aumenta
el depósito de colágeno mejorando su resistencia y por el contrario en la
medida en que disminuye la exigencia predominará el proceso de reabsorción.
III. DEFINICION.
En realidad se han propuesto numerosas
definiciones a éste cuadro que, aunque a primera vista parece simple, en la
medida en que se adentra en el tema se encuentra un amplio espectro de cuadros
clínicos, dependiendo de numerosas variables como son; localización, tiempo de
evolución y mecanismo de la lesión entre otras.
Desde el punto de vista Médico-Deportivo, el
término que más se ajusta a la descripción de ésta patología es el de
"Tendinitis" debido a la familiaridad del término entre deportistas,
entrenadores y la población en general y la definición más práctica para éste
análisis es "Estado inflamatorio de un tendón con o sin ruptura". Dicho de
otra manera, es la manifestación clínica de una lesión por sobreuso del tendón.
IV.
INCIDENCIA.
Como fue anotado en la introducción, en los
últimos veinte años la incidencia de la tendinitis ha aumentado
significativamente sin que sea patrimonio exclusivo de los deportistas.
Sedentarios que adoptan bruscamente un determinado trabajo muscular no
habitual, producirán un estrés sobre un tendón relativamente frágil, no
entrenado, provocando lesión.
En deportistas la búsqueda insistente de la máxima
capacidad de rendimiento del organismo y los errores del entrenamiento
(frecuencia, duración, intensidad), son los hechos más relevantes que han hecho
de la tendinitis una patología tan frecuente en ésta población.
El 54% de las lesiones de los tejidos
blandos en deportistas son debidas a sobreuso, correspondiendo el 85% a los
hombres y el 1 5%
restante a las mujeres. De éstas lesiones el mayor porcentaje se localiza en la
unión músculo-tendinosa y la mayor incidencia entre deportistas está en el rango
entre 20
y 30
años, cuando las exigencias del deporte son extremas y en los no atletas está
entre los 30 y 40 años,
momento en el cual el inicio del deterioro del tejido colágeno coincide con el
gran estoicismo de un sujeto, con dificultad para aceptar la disminución del
rendimiento de su organismo.
En el análisis de la incidencia por deportes,
encontramos que el 80%
corresponde a deportes de resistencia (atletismo, ciclismo) o en los cuales se
realizan movimientos repetitivos (tennis, levantamiento de pesas).
Finalmente el segmento corporal más afectado
son los miembros inferiores, correspondiendo el 28% a la rodilla y el 23% al
tobillo.
V.
CLASIFICACION.
Al igual que en la definición, se han
propuesto numerosas clasificaciones para la tendinitis, cada una de ellas
teniendo sus particularidades.
A grandes rasgos podemos aguparlas en
Anatómicas y Funcionales. Las primeras facilitan la localización topográfica de
la lesión, mientras que las funcionales precisan el estadío clínico del
problema.
De gran utilidad resulta la combinación de
ambas en la descripción del proceso.
A continuación se enumeran algunas de las
clasificaciones propuestas.
1.
CLASIFICACIONES ANATOMICAS:
A: (LEMOINE. 1988)
a. Teno-periostitis de inserción.
b. Tendinitis músculo-tendinosa.
c. Tendinitis corpórea, (intratendinosa)
d. Teno-sinovitis. (asociada a la inflamación de
la vaina sinovial)
e. Tendinitis degenerativa seudo-quística. (cal
cificaciones)
f. Enfermedad de la inserción en Jóvenes. (Osgood
Schiatter)
g. Ruptura tendinosa.
B:
(PETERSON, Lars and RENSTROM, Per. 1988)
1. Ruptura parcial, (distensiones de
primer y segundo grado)
2. Ruptura total.
C: (HESS,
Gregory et Cols. 1989)
Localización Denominación:
a. Aquiles Tendinitis
de Aquiles
b. Patelar Rodilla
del saltador
c. Extensores del carpo Epicondilitis – Codo de
tenista.
d. Flexores del carpo y Epitrocleitis - Codo de
golfista
pronador redondo
e. Supraespinoso Hombro
de nadador.
f. Infraespinoso, redondo Tendinitis del Manguito rotador.
sub escapular
g. Biceps braquial Tendinitis
biciptal
h. Extensor corto y Síndrome
de Quervain.
abductor del pulgar
i. Tibial posterior. Shin
splints.
j. Tendón de los aduc - Tendinitis de los aductores
tores
K. Psoas ilíaco, recto "Desgarro Inguinal"
femoral sartorio, pec-
tíneo y adutor menor.
i. Biceps femoral, se- "Desgarro de Isquio tibiales"
mitendinoso semi-
membranoso
2. CLASIFICACION FUNCIONAL.
A. (Curwin and Stanish 19S4)
Estadío
Sintomatología Nivel de rendimiento
1. No
dolor Normal
2. Dolor
con cargas extremas Normal
3. Dolor
con el entrenamiento Normal
o leve-
y 1 o 2 horas post ejercicio mente
disminuido.
4. Dolor
durante y después de Levemente dismi-
una actividad vigorosa, unído
5. Dolor
durante cualquier ac- Muy
disminuido.
tividad obligando a suspenderla.
6. Dolor
de reposo. Incapacidad.
VI.
FISIOPATOLOGIA Y ANATOMIA PATOLOGICA.
La tendinitis es la manifestación clínica de
una lesión por sobreuso de un tendón que ha sobrepasado la capacidad de los
mecanismos de reparación del organismo. El curso de la enfermedad depende del
manejo que se le dé al problema y podemos dividirlo en varias fases:
1a
FASE: TRAUMATICA:
En ésta fase, el factor desencadenante produce
un sufrimiento directo o indirecto del tejido tendinoso en una de sus partes,
produciendo microruptura (lesión de los puentes transversos de tropocolágeno) o
ruptura de fascículos, dependiendo de las características del factor agresor
(intensidad, duración). Estos hechos llevan a la aparición de la fase
siguiente.
2a FASE: INFLAMATORIA:
La lesión celular (necrosis), es seguida del
desdoblamiento de los componentes de la membrana celular, a partir del los
cuales se produce ácido araquidónico, precursor de las prostaglandinas.
Concomitantemente se inicia el fenómeno de
infiltración celular que representa el comienzo del proceso de limpieza de los
elementos de desecho a cargo de los macrófagos. De igual forma hacen su
aparición los mastocitos y granulocitos responsables de la producción de
histamina, serotonina y prostaglandinas, los cuales producen vasodilatación.
Todos éstos hechos favorecen la aparición de edema, el cual produce compresión
de los capilares contenidos en el endotendón, encargados del aporte de oxígeno
y sustratos energéticos al tendón; es decir hay un fenómeno isquémico con
hipoxia tisular lo cual conlleva a una desviación del metabolismo energético,
hacia la vía anaeróbica con la consecuente acidosis y disminución del pH que
favorece a su vez la activación de enzimas proteolíticas agravantes del
problema.
Si en éste momento se realiza un tratamiento
adecuado y se evita la formación de un círculo vicioso, habrá una primera fase
de reparación en la que los granulocitos producen colagenasa encargada del
desdoblamiento del colágeno, lo que conlleva a una disminución de la
resistencia del tejido y posteriormente se continuará el proceso de remodelado
en un plazo de aproximadamente 14 días, caracterizado por una neovascularización del
tejido, una mejor perfusión de oxígeno y una acelerada actividad fibroblástica
a nivel ribosomal con adecuada producción de colágeno.
Si éstas condiciones no se dan, y el agente
agresor continúa actuando, el proceso evolucionará hacia una tercera etapa.
3a FASE: DEGENERATIVA:
Aquí el problema vascular se perpetúa por la
persistencia del agente agresor y de las primeras etapas del proceso. El área
lesionada del tendón evoluciona hacia la necrosis esclero-cicatrizal, estadío
en el cual se observa depósito de sales de calcio, motivo por el que se
denomina también "Tendinitis cálcica"
Esta se caracteriza macroscópicamente por un
aspecto blanquecino del trayecto comprometido del tendón y desde el punto de
vista mecánico por fragilización del mismo.
4a FASE: RUPTURA:
En ésta fase se requiere de una tensión
relativamente pequeña para romper el tendón. Si ésta ocurre, aparece
tardíamente una equimosis que al 6° día forma un coágulo fibroso el
cual hacia el 8°
día muestra fibroblastos dispuestos en diferentes direcciones, que
progresivamente van tomando una disposición longitudinal que se completa hacia
el día 20°,
para convertirse al cabo del segundo mes en un tendón macroscópicamente normal
y microscópicamente en un tejido altamente vascularizado.
VII.
ETIOPATOGENIA.
Es necesario precisar que los factores
predisponentes y causales son muchos y pretender enmarcarlos dentro de una
clasificación rígida es bien difícil. Sin embargo podemos de entrada,
agruparlos en dos grandes bloques: causas médicas y causas localizadas.
1.
CAUSAS MEDICAS:
En éste grupo se deben incluir:
- Causas de carácter degenerativo en su mayor
parte asociadas a la edad.
- Causas asociadas a artrosis.
- Problemas bioquímicos (metabólicos o
nutricionales).
- Toxi-infección en la cual el mecanismo
alérgico es necesario tenerlo en cuenta.
2. CAUSAS LOCALIZADAS:
Este grupo está representado por los
mecanismos que implican una agresión mecánica al tendón. Estas podemos a su vez
subdividirlas en causas intrínsecas y causas extrínsecas.
A. Causas intrínsecas:
Mal-alineación de las
extremidades, hecho particularmente importante en los miembros inferiores,
puesto que éstas estructuras soportan el peso corporal y son muy exigidas en la
práctica deportiva. Por lo anteriormente expuesto es necesario destacar el pié
plano, que produce un mecanismo de
lesión en "latigazo" del tendón de Aquiles y un mayor movimiento de
la articulación subastragalina, el pié cavo que produce un mecanismo similar,
el geno varo, el aumento del ángulo de anteversión femoral, las anisomelias
mayores a 13
mm, los, imbalances, las insuficiencias y las retracciones musculares entre
otras.
B. Causas extrínsecas:
Estas podemos clasificarlas en
asociadas o no al entrenamiento deportivo, en el que puede variar la intensidad
o la duración.
En entrenamientos de alta
intensidad son causas importantes:
- Gesto deportivo defectuoso, que predidspone a
una ruptura tendinosa por un traumatismo único de gran magnitud.
- Coordinación inadecuada: que alteraría la
amortiguación de la carga.
- Errores del programa de entrenamiento;
aumentos desproporcionados de la carga o de la duración.
- Nuevas técnicas de entrenamiento: es el caso
de la utilización de contracciones isocinéticas, en las cuales la tensión
generada por el músculo es constante en todos los ángulos del movimiento
articular o la utilización de nuevos ángulos en el gesto deportivo.
- Bajo nivel de condicionamiento físico:
individuos en quienes el organismo no está preparado para soportar cargas
aparentemente bajas de trabajo.
- Tensión súbita sobre un músculo que no ha
tenido una adecuada preparación para el esfuerzo (calentamiento).
- Tensión sostenida sobre un mismo músculo. Es
el caso de la utilización de relaciones de pedaleo cada vez más difíciles en el
ciclismo, lo que lleva a un alargamiento de las fases del mismo, produciendo
contracciones prolongadas que aumentan la presión intramuscular y tendinosa,
dificultando el flujo sanguíneo y desviando el metabolismo energético hacia la
vía anaeróbica, con las consecuencias anotadas en capítulos anteriores.
- Aplicación oblicua de la fuerza.
- Aplicación de fuerzas en cizalla.
- Aplicación de fuerzas compresivas.
- Estiramiento de la unidad músculo-tendinosa
previo al trauma.
- Sobreestiramiento de la unidad
musculo-tendinosa por fuerzas extrínsecas.
- Contracciones musculares máximas.
- Estoicismo del sujeto. Es éste el caso, muy
frecuente además, del individuo que decide ignorar el dolor, que es el primer
signo de alarma del organismo, cuadro que es agravado por la mayor
concentración de endorfinas que disminuyen la percepción del dolor. Este punto
es particularmente importante en mujeres, quienes toleran cargas altas de
trabajo por tiempos prolongados.
- Contracciones musculares estáticas prolongadas.
Podríamos incluirlas dentro de las nuevas técnicas de entrenamiento.
Habitualmente una contracción estática no necesita sobrepasar los 10 segundos,
sin embargo el desconocimiento de éstas características puede llevar a la
realización de contracciones estáticas de mayor duración, produciendo un
mecanismo similar al descrito en las contracciones sostenidas.
- Acortamiento del período de recuperación entre
las repeticiones (contracciones dinámicas), las series y las sesiones. La
aplicación de una carga (estímulo) sobre la unidad músculo-tendinosa, produce
en primera instancia una fatiga seguida de un período de recuperación orgánico,
el cual se completa en el momento en el que ésta estructura vuelve a las
condiciones iniciales.
A partir de éste momento se inicia la llamada
fase de supercompensación mediante la cuál, músculo y tendón se preparan para
soportar cargas mayores. Este es el llamado principio de adaptación, fundamento
de cualquier programa de entrenamiento,
sea deportivo o de rehabilitación. De no menor importancia es la consideración
de los períodos de recuperación, que evitarán el sobre-entrenamiento y la
consecuente lesión o la pérdida de los efectos del estímulo.
En el entrenamiento de baja intensidad y larga
duración los mecanismos productores de la lesión varían respecto al primero.
Aquí se trata de una carga agresora de menor intensidad, pero que es soportada
por el tendón durante un período prolongado de tiempo, por ejemplo
maratonistas, ciclistas, montañistas entre otros. Anatomo- patológicamente se
observan microrupturas.
Otros factores predisponentes son:
- Vestimenta inadecuada. Apretada o material
sintético que produce una deshidratación importante y precoz.
- Material inadecuado. Raquetas de peso y
dimensiones inadecuados, balones, calzado, equipo de protección etc.
- Superficies inadecuadas. Terrenos rápidos de
pobre amortiguación.
- Factores medioambientales como las altas
temperaturas y alta humedad que transtornan la evacuación del calor y
predisponen a deshidratación rápida y significativa.
- Calentamiento inadecuado o no calentamiento.
Aquí la unidad músculo-tendinosa esta siendo privada de los efectos del
calentamiento; aumento de la temperatura, aceleración de las vías metabólicas,
turgencia de las fibras, disminución del coeficiente de roce entre las fibras y
los fascículos y efectos sobre el sistema nervioso de control motor
(coordinación, velocidad de conducción nerviosa).
Por último dos puntos que merecen particular
atención son:
- Las contracciones excéntricas: En éste tipo de
contracciones, en la medida en que el músculo genera trabajo, se alarga, (ej: descender escaleras) lo cual
representa adicionalmente una energía potencial.
- Con las marcadas exigencias del deporte, las
tensiones que se generan sobre el músculo son cada vez mayores.
Este tipo particular de
contracciones, produce lesión de los miofilamentos responsable en parte del
dolor muscular postejercicio.
- Finalmente el doping, representado por los
esteroides anabólicos, derivados de la testosterona son frecuentemente
utilizados por deportistas, especialmente por físico-culturistas que pretenden
a cualquier precio aumentar su volumen muscular.
Estos tienen efecto androgenizante,
responsable del desarrollo de las características masculinas y de otro lado un
efecto anabolizante mediante el cual hay un aumento de la masa muscular.
La utilización de éstas sustancias implica un
grave riesgo para el organismo en general y en éste caso para el tendón, puesto
que el aumento de la masa muscular no es proporcional a los cambios que se
suceden en el tendón. Rápidamente habrá
una desproporción músculo-tendinosa predisponente de lesión.
VIII.
DIAGNOSTICO.
Para llegar al diagnóstico de Tendinitis es
necesario tener un conocimiento profundo de los mecanismos de la lesión, al
igual que de los factores predisponentes anteriormente enunciados. Se debe
además realizar la Historia Clínica que contenga dentro de los datos de
identificación, la edad del individuo, sexo, deporte que practica y la
intensidad, duración y frecuencia de los entrenamientos.
Los antecedentes personales de cuadros
similares podrán orientar al diagnóstico, al igual que una patología
significativa asociada. (Artrosis, problemas metabólicos, toxi-infección etc)
Una evaluación antropométrica que determine la
presencia de sobrepeso, es importante para el estudio de una lesión por
sobreuso de los tejidos blandos de miembros inferiores. La inspección, la
palpación y la realización de tests específicos. complementarán los datos
obtenidos hasta el momento.
Finalmente los exámenes de laboratorio
confirmarán la impresión diagnóstica actual en casos de duda.
En general el curso de la tendinitis se inicia
con un dolor súbito en el caso de una lesión traumática propiamente dicha y en
el caso de una ruptura parcial importante o total podrá palparse el defecto. En
el caso de una ruptura total, el paciente referirá haber escuchado un
"clac" en el momento mismo de la ruptura.
En el caso de lesiones secundarias a
microtraumatismos repetidos, el dolor será insidioso, el cual en casos aislados
disminuye con el calentamiento e inclusive con la práctica deportiva. Otras
veces el dolor puede ser episódico, siendo desencadenado por la actividad
física.
Si éste primer signo de alarma es desatendido
y el individuo continúa su actividad, el dolor aumentará progresivamente hasta
producir incapacidad deportiva, evolucionando hasta un dolor de reposo
usualmente lancinante que produce una gran limitación funcional, implicando
posiciones antálgicas de la extremidad (cojera, dificultad en el agarre etc),
alterando el patrón de movimiento del segmento comprometido y produciendo
sobrecarga de otras estructuras músculo-tendinosas vecinas, predisponiéndolas
también a la lesión. Por ésta época ya han hecho su aparición los signos
inflamatorios (calor, rubor o equímosis y edema), que serán más evidentes en la
medida en que el proceso evolucione y que el tendón se aproxime a la superficie
cutánea. La palpación del tendón presenta también signos de adherencia a planos
adyacentes.
Si el proceso se perpetúa, en una fase más
tardía harán su aparición los nódulos esclerosos, palpables en los tendones
superficiales produciendo crepitación con la movilización activa del músculo.
Finalmente la realización de tests activos
contra resistencia desencadenan el dolor en el área comprometida.
IX.
EXAMENES DE LABORATORIO.
En términos generales los exámenes de
laboratorio son innecesarios en el diagnóstico de las lesiones por sobreuso de
los tendones.
La evaluación radiográfica está principalmente
orientada al estudio de las lesiones óseas y articulares por sobreuso. Existe
sin embargo un arsenal de estudios imagenológicos desarrollados con el objetivo
de evaluar los problemas tendinosos.
Ellos no establecen una patología específica;
más bien determinan signos de sufrimiento del tendón. Estos incluyen:
- Radiografía convencional. Útil en el
establecimiento de un diagnóstico diferencial o de una complicación de la lesión
tendinosa. (Ej: fractura por avulsión).
- RX de bajo Kilovoltaje. (28-36KV). Método de
poca penetración y alta exposición, utilizado exclusivamente en manos y pies.
- Xeroradiografía.
- Tomografía.
- Ultrasonografía. Util en el diagnóstico de
rupturas parciales y bursitis crónica. Presenta ventajas respecto a la
Xeroradiografía y a la Radiografía convencional, en el sentido que evalúa mejor
los tejidos blandos y es relativamente poco costosa, pero por el contrario no
muestra un buen detalle anatómico ni evalúa estructuras profundas ni el hueso.
- Tomografía Computarizada. Permite la
evaluación debido a la alta alternancia del tendón respecto a estructuras
vecinas (grasa y otros tejidos blandos). Sinembargo se limita al plano axial
del corte y es incapaz de diferenciar el tejido que circunda el tendón (edema,
hematoma o tejido cicatrizal).
- Resonancia Magnética. Es el método que produce
mayor contraste de los tejidos blandos y dá un mayor detalle anatómico en
diferentes planos. En la actualidad es muy útil en la evaluación de procesos
crónicos
X.
TRATAMIENTO
Los objetivos del tratamiento pueden resumirse
en 5
puntos:
1.
Disminuir del dolor.
2.
Disminuir la inflamación.
3.
Favorecer la cicatrización.
4.
Rehabilitación.
5.
Retorno del individuo al entrenamiento.
Medidas orientadas a la obtención de éstos
objetivos son:
La inmovilización del segmento sobre el cual
actúa el tendón involucrado, que es la más importante. Con éste fin se utilizan
férulas, cabestrillos o muletas, dependiendo del área lesionada , como se
analizará en el aparte de tratamiento fisioterapéutico.
En atletas es importante tener en cuenta que
mientras un segmento corporal permanece inmovilizado, los otros deben continuar
el entrenamiento con el fin de evitar los efectos deletéreos del reposo
prolongado (pérdida del condicionamiento).
Otra medida es la utilización de medicamentos
antiinflamatorios, los cuales disminuyen el dolor y ayudan en el control de la
inflamación. Son particularmente útiles: Ácido Acetilsalicílico en dosis de
hasta 500
mg cada 4
horas dependiendo de la tolerancia del paciente. Fenilbutazona en dosis de 120 a 200 mg cada 8 horas.
Indometacina 25
a 50 mg
cada 8
horas, Diclofenac 50
mg cada 12
horas o Piroxicam 20
mg día, manteniéndose durante 5 a 7 dias.
La infiltración de corticosteroides no se
recomienda debido a los efectos locales sobre el tendón, como disminución de la
perfusión sanguínea y de la producción de colágeno, fragilizando aún más el
tendón lesionado, hecho principalmente riesgoso en tendones que soportan altas
tensiones como el rotuliano y de Aquiles.
Otros medicamentos útiles son el ácido
Ascórbico, el Zinc, algunos aminoácidos (Lisina, Prolina), debido a sus efectos
benéficos en el metabolismo del colágeno.
De igual manera la fisioterapia debe iniciarse
desde el momento mismo del diagnóstico.
Una vez resuelta ésta primera fase, el
manejo fisioterapéutico varía y el
paciente debe ser evaluado globalmente frente al programa de entrenamiento,
eliminando los factores de riesgo y utilizando cargas progresivas.
Si éstas medidas han fracasado, se recurrirá
al tratamiento quirúrgico de la lesión, el cuál no se analiza en éste texto.
XI.
PREVENCION
Tradicionalmente se ha hecho énfasis en el
diagnóstico y tratamiento de las lesiones por sobreuso del tendón.
Con el aumento del número de practicantes de
alguna forma de actividad física y por ende del número de lesiones de éste
tipo, al igual que el desarrollo de la Medicina y las Ciencias aplicadas al
Deporte, se ha obtenido un conocimiento más preciso de las tendinitis y de sus
factores causales intrínsecos y extrínsecos.
Estos problemas no son solamente reversibles
sino también suceptibles de ser evitados y éste es el punto fundamental de éste
artículo.
La identificación de éstos factores de riesgo
es tan importante como el mismo diagnóstico o tratamiento.
De no menor importancia es la difusión de éste
conocimiento dentro de la población implicada directa o indirectamente en el
problema: atletas, entrenadores, médicos, fisioterapéutas y la población en
general.
Es función entonces de todas éstas personas,
observar detenidamente el amplio espectro de elementos suceptibles de causar
Tendinitis.
XII.
CONCLUSION
La población más expuesta a la lesión por
sobreuso del tendón es aquella practicante de alguna disciplina deportiva,
quedando un porcentaje no despreciable no perteneciente a éste grupo,
necesitando ambos de un enfoque integral del problema.
Dadas las características de ésta patología y
de sus implicaciones en el desempeño del individuo, la tendinitis necesita un
conocimiento preciso y amplio para realizar un enfoque terapéutico adecuado.