Día
del Médico:
Palabras pronunciadas por los
Doctores Horacio Villegas V., Presidente de la Academia de Medicina de Caldas y
el Doctor Gabriel Arce L, Presidente del Colegio Médico de Caldas. el día 31 de
Diciembre de 1.983.
Doctor Gabriel Arce, Presidente Colegio Médico
de Caldas y Señora de Arce. Doctor Carlos Nader, Decano Facultad de Medicina y
Señora de Nader, Señoras, Señores, distinguidos Colegas.
La reunión que estamos celebrando busca
aglutinar en una noche de camaradería al desarticulado cuerpo médico de nuestra
ciudad y es una voz de alerta, acerca de la importancia de la relación social
entre los colegas, nos sirve de pretexto para este nuevo intento de cohesión
profesional, la celebración tradicional del Día del Médico que fundamentalmente
debe significar una fecha para establecer profundas meditaciones sobre la
verdadera realidad del Médico y de la Medicina, sobre las transformaciones
radicales que en el uno y en la otra se han operado en los últimos años, sobre
el brillante pasado y el incierto futuro de nuestra Profesión, sobre la
tremenda responsabilidad que significa el hecho de ejercerla, sobre la pérdida
que se ha producido de muchos de los valores éticos más trascendentales en esta
época de angustia y velocidad en que vivimos, sobre la imperiosa necesidad de
rescatarlos y darles, otra vez, plena vigencia. Pero, además, este día es buena
oportunidad para recordar a aquellos Médicos del pasado, verdaderos titanes en
su tiempo, que dejaron huellas imborrables en el campo de la ciencia, y hacer
el merecido homenaje a los Médicos de la época actual que siguen el ritmo que
va marcando el mundo y que no se quieren quedar atrás en esta desaforada
carrera vital que hoy estamos presenciando.
A través de todas las épocas y de todas las
edades la Medicina ha ejercido papel preponderante en el desarrollo, avance y
logros de la humanidad. Se le podría señalar a ella y a los que la ejercen como
los portaestandartes que van marcando el ritmo y encabezado el derrotero de la Historia
del Hombre.
Cuando la Cultura Griega señalaba el campo a
la humanidad y Atenas se convertía en el centro de las más importantes
actividades, Hipócrates era uno de los personajes de mayor trascendencia en esa
época de oro.
Indudablemente la gloria del imperio Romano
fue más rutilante porque existió Claudio Galeno, quien pasó de ser Médico de
gladiadores a Médico de Emperadores y cuyas enseñanzas y descripciones
anatómicas y patológicas fueron artículos de fé para el conglomerado Médico durante más de mil quinientos años.
Cuando el péndulo de la Historia se trasladó de Roma a Bizancio, en
Constantinopla aparece Aecio de Amida a quien se debe la mejor descripción
clásica de las enfermedades de los ojos, nariz y garganta. Es un técnico en la
práctica de tonsilectomías y uretrotomías, y funda una de las primeras escuelas
quirúrgicas de que se tenga noticia. Fogoso orador y hábil político, Aecio fue
uno de los individuos más influyentes en aquella brillante pero rápidamente
decadente civilización Bizantina.
Luego, en el Siglo XV, al derrumbarse el
Imperio Bizantino, ya la Medicina Europea tomaba una importancia inusitada.
Entonces la época del renacimiento estaba en pleno apogeo y el conocimiento
Médico tuvo su mayor progreso hasta entonces. Aparecen allí: Vesalio con su
famoso tratado «De Humani Corporis Fábrica» publicado en 1543, impresionante
texto de Anatomía que marcó un hito en la Historia de la Cirugía y colaboró
notoriamente en su desarrollo. Miguel Servet descubridor de la circulación de
la sangre en el pulmón. Galileo inventor del Microscopio. Paracelso que dejó
como herencia una Patología Dinámica y fue el precursor de
la Bioquímica. Ambrosio pare
quien cumplió a cabalidad la gran aventura del Cirujano en el renacimiento como
fue explorar todas las cavidades del cuerpo humano. Hizo una descripción
clásica de la Herniorrafía Inguinal; estableció un método científico para el
tratamiento de las quemaduras y fue el Precursor de los avances en la Cirugía
del Trauma. Como Médico humilde, Ambrosio Pare, verdadero Padre de la Cirugía,
resumió su modestia en aquella frase que bien podríamos tomar para nosotros
todos los Cirujanos: «Yo trato las heridas, Dios las Cura».
Y como si fueran pocos los personajes que he
mencionado, también aparece en el renacimiento quien probablemente ha sido el
mayor genio en la Historia de la Humanidad: Leonardo Da Vinci, Médico,
Ingeniero, Arquitecto, Pintor, Poeta, Músico, quien en su polifacética
actividad, en lo referente a Medicina, dejó más de 1500 descripciones de disecciones
anatómicas que fueron la base en la que se inspiraron los artistas
anatómicos del Renacimiento: Benvenuto Cellini, Donatello,
Rafael para producir sus inmortales obras escultoras y pictóricas. Sin embargo,
a pesar de esta brillantez médica del Renacimiento, época que se dió el lujo de
contar con un Médico como Paracelso, un Cirujano como Pare, un anatomista como
Vesalio y un Patólogo como Leonardo Da Vinci, ha sido el Siglo XIX
probablemente el de mayor influencia e importancia en la Historia y evolución
de la Medicina. En este siglo el Médico dejó de ser un individuo con poderes
semimilag rosos y cuya práctica estaba rodeada de cierto aire de brujería y
superstición, para participar de lleno en la tendencia positivista de la época.
Ya a finales del Siglo, de este siglo XX que bien podría denominarse como la
edad diamantina de la Medicina, habla una clara tendencia que conduciría a que
los diagnósticos se hiciesen basados en la observación clínica y en los datos
de Laboratorio. También al final del siglo, empiezan a definirse con bastante
exactitud muchas de las especializaciones que hoy conocemos. El Médico de
familia comienza a ser suplantado por el Médico Hospitalario y el Profesional
de Levita empieza a utilizar la bata blanca del Hombre de Ciencia.
El ritmo de los aconteceres de la vida social
y política de esa convulsionada centuria, el horizonte profesional del Médico
se amplió de una manera inusitada. En especial las grandes guerras determinaron
un notable desarrollo de la Cirugía; las letales epidemias proporcionaron
motivación para la aparición de los higienistas; el Comercio Ultramarino
implicó serias investigaciones en la Medicina Tropical. La aparición de la
Industria como fenómeno inseparable de la importancia del Siglo, hizo que
floreciese la Medicina Ocupacional y Laboral. Así, el conocimiento Médico
crecía y crecía al ritmo que le imprimían las nuevas circunstancias que iban
apareciendo.
Al concluir el Siglo XIX, pletórico de
trascendentales acontecimientos, el Médico se encontró ya despojado de
inclinaciones metafísicas y dogmáticas, y en cambio era poseedor de
sólidos principios científicos.
Pero,
quiénes fueron los personajes Médicos y los Científicos
notables que tanto influenciaron en la evolución de la Medicina en el Siglo
XIX?.
Pido disculpas a la distinguida audiencia no
Médica, puesto que seguramente les fatigará el oir mencionar una serie de
nombres que Jamás habían conocido. Pero los Médicos aquí presentes los
escucharán con respeto. Y probablemente aparecerá el personaje que ha sido su
paradigma y su modelo en el curso de su vida profesional.
El Siglo XIX se inició desde el punto de vista
médico, con el renacer de la teoría Atómica y terminó con el descubrimiento de
la radiación. En efecto, en 1803 el Médico Inglés Jhon Dalton preconizó de
nuevo la antigua teoría de los Griegos en el sentido de que los elementos se
componen esencialmente de partículas o Atomos. Y en 1895 el alemán Konrad
Roentgen descubrió los Rayos que llevan su nombre, o Rayos X, que permitieron
la fotografía a través de los cuerpos opacos. Y entre esos dos extremos,
principio y final del Siglo XIX, cuanta luminaria médica aportó hechos notables
a la Ciencial: El español Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina por
sus trabajos sobre la estructura del Sistema Nervioso y porque pudo demostrar
la individualidad de la célula nerviosa y su significación funcional. El
Italiano Camilo Golgi verdadero creador de la Neurofisiología. Evangelista Purkinge quien descubrió las
células nerviosas del cerebelo que al igual que las fibras de los ventrículos
cardíacos, llevan su nombre. James Parkinson quien hizo la descripción clásica
de la Parálisis Agitante. El Prusiaco KerI Virchow en su histórica obra
"Patología Celular» describió el cuerpo humano como una comunidad de
células. William Beaumont observó los fenómenos de la digestión a través de una
Fístula Gástrica producida accidentalmente en un paciente y aportó
conocimientos valiosísimos sobre la naturaleza y composición del Jugo Gástrico
y sobre la Fisiología del Estómago. Robert Graves Analista profundo de la
Fisiología del Tiroides, del Hipertiroidismo y del Bocio Exoftálmico. El Polaco
Joseph Babinski determinó la importancia de las características de los reflejos
Neurotendinosos como signos de alto valor diagnóstico. Thomas Addison al hacer
su clásica descripción de la enfermedad ocasionada por la Hipofunción o
disfunción de las Glándulas Suprarenales sentó las bases de la moderno
Endrocrinología. El Francés Paul Broca diseñó un verdadero Atlas del Cerebro,
un mapa de la masa cerebral con las localizaciones exactas de los distintos
centros y áreas que determinan el funcionalismo humano Louis Pasteur estableció
la Teoría de que la Enfermedad es ocasionada por los gérmenes. Joseph Lister
probó la eficiencia de la Antisepsia y abrió así ventanales inmensos y
horizontes amplios para el progreso de la Cirugía. A René Laennec se le ocurrió
auscultar los ruídos cardíacos y pulmonares a través de un primitivo
instrumento que se convirtió en el primer Estetoscopio, y por su intermedio
investigó las enfermedades del Tórax describiendo magistralmente las Lesiones
Pulmonares y Cardíacas Audibles. El Ruso Iván Paviov contribuyó con estudios
sustantivos al conocimiento del mecanismo de la digestión Gástrica y
Pancreática y revolucionó los fundamentos Fisiológicos con su novedoso concepto
sobre los reflejos condicionados. El Médico y Biólogo Cubano Carlos Finlay
demostró que el Mosquito Aedes era el vector que propagaba la Fiebre Amarilla
Flagelo que por entonces azotaba al
mundo. Robert Koch descubrió el Bacilo de la Tuberculosis, Enfermedad
que amenazaba con extinguir al género humano. Thomas Hodking describió con toda
precisión y detalle la enfermedad que lleva su nombre. John Cheyne y William
Stokes combinaron sus observaciones y después de análisis profundo de millares
de enfermos pulmonares, describieron la ahora clásica respiración Cheynestokes.
Horace Wells aplicó científicamente y por primera vez, el Oxido Nitroso,
administrando como Anestésico.
Guillaume Dupuytren perfeccionó gran número de
intervenciones quirúrgicas, describió la fractura Bimaleolar y la retracción de
la Aponeurosis Palmar. El inglés Sir Astiey Cooper se hizo famoso por sus operaciones
de las Hernias Inguinales y Crurales. El alemán Theodor Biliroth fue el
Precursor de la Cirugía Visceral, y los detalles técnicos que aportó a la
cirugía Gástrica aún hoy los continuamos aplicando con toda rigurosidad. Sir
William Osler inspiró a toda una generación de estudiantes de Medicina con su
genial obra «Principios y Práctica de la Medicina». El Alemán Johann Von
Mikulicz realizó las primeras reconstrucciones plásticas del Esófago. Paul
Enrlich a través de sus investigaciones se convierte en el creador de la
Quimioterapia. La más notable contribución de la Medicina norteamericana en
este siglo se debió a William Halsted, Cirujano Excepcional, quien se convirtió
en el Pionero de la Cirugía Resectivadel Seno.
Finalmente, en este fecundo Siglo XIX brilló
con luz propia la figura magistral del Frances Claude Bernard cuyos estudios e
investigaciones constituyeron los cimientos de la Moderna Fisiología: Describió
la Función Glicogénica del Hígado, demostró las distintas funciones del Jugo
Pancreático, hizo análisis minuciosos sobre la Musculatura Lisa, el mecanismo
Vasomotor, el Metabolismo de los Carbohidratos, el funcionamiento de la Célula
Nerviosa.
Había sido necesario que transcurriesen cerca
de 4000 años, incluyendo veinte siglos de la época de antes de Cristo, muchos
de ellos llenos de Oscurantismo Científico, de supersticiones, de dogmatismos,
pero siempre en una permanente evolución, desarrollo y progresos médicos,
cuatro mil años, digo, se necesitaron para la Medicina, después de ingentes esfuerzos
e investigaciones, Llegará al umbral del Siglo XX, el Siglo de los
Antibióticos, de la electrónica, de la Energía Atómica, del arribo del hombre a
la luna, de los viajes interplanetarios, de la Medicina Espacial, de la
computación, de los Trasplantes de Organos Vitales. En las primeras seis
décadas del Siglo XX se produjeron cambios más revolucionarios en la Medicina,
se lograron más progresos que los obtenidos desde la época de Hipócrates.
Albert Einstein en 1905 postula su teoría de la relatividad la cual originó la
mayoría de los prodigiosos y subsecuentes descubrimientos que
han transformado a la humanidad: La desintegración del Atomo, la fuente
de energía solar, la emisión y absorción de las radiaciones atómicas, los
bioquímicos han explorado la célula viva, han descubierto los genes, se han
conocido las Enzimas, los Electrolitos y los Metabolitos.
Mediante
el Microscopio Electrónico se
han pasado del análisis bacteriológico al molecular, y se han podido escudriñar
todo lo más recóndito de los virus, Alexander Fleming al descubrir la
Penicilina aportó probablemente el hecho más importante para el hombre en su
lucha contra la enfermedad, e hizo posible que los Cirujanos esgrimiésemos el
Bisturí con mayor libertad y seguridad. Han aparecido las máquinas que desvían
la circulación cardíaca y pulmonar permitiendo al Cirujano operar con el
corazón abierto. El Austríaco Signund Freud se convierte en el Padre del
Sicoanálisis y de la doctrina del subconciente y descifra todos los misterios
de las enfermedades síquicas. El español don Gregorio Marañón profundiza en las
minuciosidades del diagnóstico clínico y abisma al mundo médico con su texto
«Manual de Diagnóstico Etiológico». El es, Marañón, el Filósofo de la Medicina
Actual, el más notable en la enseñanza de la Medicina Interna.
En el grupo de Cirujanos que han revolucionado
la técnica operatoria y los manejos pre y postoperatorios, quisiera mencionar a
Harvey Cushing en el campo de la Neuro Cirugía, a Christian Barnard qaien
asombró al mundo con la intrepidez de su trasplante cardíaco, a Miles con sus
depuradas técnicas en la Cirugía de Colon y Recto. a Werthein iniciador de la
Cirugía Radical del Cáncer Ginecológico. A Pwestow quien penetró en el
inexplorado Páncreas; a McVey transformador de la Cirugía Herniaria; a Oschner
innovador de múltiples técnicas quirúrgicas; a William Mcdermott pionero en los
trasplantes de hígado; a Michel de Bakey creador de la Bomba Mecánica para circulación extracorpórea y quien va a la vanguardia en la
Cirugía Cardiovascular; a Rousellan, iniciador de la Cirugía para la
Hipertensión Portal, a Frank Glenn destacadísimo y experimentado Cirujano de
las Vías Biliares; a Henry Ellis autoridad indiscutible en las Operaciones
sobre el Esófago.
Permítanme que termine esta estelar lista de
científicos que han contribuído a colocar a la Medicina en el primerísimo sitio
que hoy ocupa, mencionando el nombre del Doctor Jherome Urban, consultor,
asesor y consejero vitalicio del departamento de Cirugía del primer centro en
el mundo para la investigación, diagnóstico y tratamiento del Cáncer, el
Memorial Hospital de Nueva York. El Doctor Urban ha sido un revolucionario
innovador en la técnica quirúrgica para el Cáncer del Seno hasta llegar
finalmente a diseñar la Mastectomía Radical Modificada, técnica que va siendo
universalmente aceptada como la manera más adecuada para combatir
quirúrgicamente ese tremendo flagelo que agobia a la población femenina. El
maestro Urban tan ligado al efecto y al corazón de mi esposa, de mi hija y
míos, podría definirse como el Cirujano completo de la época moderna.
Ahí tenemos, pues, una pleyade de gigantes de
la Medicina cuya trayectoria y ejecutorias son dignas de servir como modelo de
actitud para todos aquellos que tenemos la gran responsabilidad de ejercer la
profesión médica. Era bueno recordar sus nombres y sus realizaciones
precisamente en una fecha como la que hoy celebramos. Finalmente, quiero
dirigirme en especial a los jóvenes Médicos que recién inician su tránsito profesional
y que tienen por delante un mundo de inciertas perspectivas, para estimularlos
e invitarlos a que cumplan su cometido científico con la más exquisita
honestidad y cumpliendo los más rigurosos postulados de la ética y del
humanitarismo. Tomando como mías las palabras de renombrado sociólogo, habría
que recordarles que todo hombre marcha por la vida amparando su pequeñez
individual en la majestuosa protección de un grupo de gigantes que le
acompañan. La augusta y colosal
compañía se adquiere a veces de repente; otras se va consiguiendo con el
transcurso de los años. La selección
de esos agregios compañeros se realiza porque nos
cautiva su personalidad, nos inspira su vida o nos ilumina su palabra. A veces
hemos tenido la fortuna de conocerles personalmente, pero, a menudo es su obra,
(sus investigaciones, sus escritos, sus lecciones, su ejemplo), lo que nos
deslumbra y atrae.
En nombre de la Academia de Medicina de
Caldas, Institución que tengo el honor de presidir, quiero felicitar a cada uno
de los colegas aquí presentes, así como a sus distinguidas esposas, con motivo
del tradicional día que estamos conmemorando. Al mismo tiempo incitó a ellos a
que nuestro ejercicio profesional lo continuemos practicando tratando de imitar
a aquellos maestros que nos precedieron en la distancia pero que siempre
estarán presentes como rigurosos vigilantes de nuestra conducta.
Muchas
gracias.
Horacio Villegas V. M.D.
Doctor Gerardo Saffón Buitrago Vicepresidente
del Colegio Médico y Señora, Doctor
Horacio Villegas Villegas Presidente de la Academia de Medicina y Señora,
Doctor Enrique Giraldo Botero Vicepresidente de la Academia de Medicina y
Señora distinguidos Médicos y Señoras:
Cumplimos en esta noche, nuevamente, la cita
de la amistad, de la camaradería y del regocijo, al celebrar una vez más el Día
Panamericano del Médico. Una vez al año y en este día precisamente, alejados
por un momento de los azares de nuestra profesión, queremos rendir culto a la
amistad y renovar con esta tertulia aquellos mandatos de que nos habla nuestro
código de Etica Médica cuando nos dice que la «lealtad, la amistad y la
consideración mutuas constituyen el fundamento esencial de las relaciones entre
los Médicos».
Y en esta noche el Colegio Médico de Caldas
quiere expresar a todo el Cuerpo Médico su gratitud por la colaboración, la
participación y la aceptación de todas nuestras actividades y muy especialmente
aquella que se relaciona con nuestra revista «Medicina de Caldas». Concientes
de esta participación la Junta Directiva creó dos premios, que se otorgarán
cada año en esta fecha, a los mejores trabajos originales y de revisión que se
publiquen durante el año correspondiente. Un jurado nombrado por la Junta
Directiva, que será renovado cada año, será encargado de estudiar, revisar y
emitir el concepto final. Para esta primera selección se acordó hacerlo sobre
el total de los artículos publicados
desde el primer número, con excepción del número dos
volumen cinco de Abril-Junio de 1983.
Son dos premios de estímulo, mínimos en su
valor material, pero de un gran mérito por el aporte científico que representa
para el cuerpo médico en cuanto que ello incentive a escribir más trabajos a
cada uno de nosotros.
Tenemos también esta noche para los Médicos
presentes una bella acuarela de doña Estella Mejía de Sierra, que representa
una zona tugurial de nuestra ciudad expresada con toda la maestría artística de
su autora. Y para las distinguidas damas una hermosa joya que es el regalo de
todos los Médicos con el agradecimiento por su participación en su cotidiana
labor.
Finalmente soy portador esta noche de un
mensaje, que me enorgullece traerlo a todos ustedes, es un saludo muy especial
con un abrazo cordial del doctor Rafael Henao Toro y el de su señora. El
siempre nos acompañó en esta fiesta, quiere expresarles la tristeza que
experimenta al no estar presente, sus quebrantos de salud se lo han impedido,
pero me ha dicho que espiritualmente está con nosotros y quiere renovar su
felicitación a todo el grupo Médico por el día que celebramos. Sea este momento
para expresar a nombre del Colegio Médico de Caldas y de la Academia de
Medicina nuestra felicitación por la condecoración que esta tarde le fue
impuesta por la Alcaldía de la ciudad, el escudo de Manizales, en su lecho de
enfermo.
Reciban pues distinguidos Médicos y
distinguidas damas el saludo de nuestra entidad con el cordial propósito de una
noche signada con la alegría y la satisfacción por la labor cumplida.
Mil gracias.
Gabriel Arce Londoño
Presidente Colegio Médico de caldas